Varices en las piernas: tipos y tratamientos

Varices en las piernas: tipos y tratamientos
711 Actualizado: 31/07/2024
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¿Qué son las venas varicosas o varices?

Las varices son una enfermedad crónica y de lento desarrollo conocida también como insuficiencia venosa crónica, que cursa con una disfunción en el sistema venoso de miembros inferiores.

El síntoma más visible es la dilatación de las venas que lo sufren, notándose el relieve de éstas a simple vista o pasando la mano por encima.

Se hacen más notables en la zona de los tobillos, piernas, y muslos. Aunque también pueden aparecer detrás de las rodillas y en forma de arañas (también llamadas varices arañas vasculares) en la zona de los muslos.

Varices: imagen explicativa de la obstrucción de una vena.

Se dan tanto en hombres como en mujeres y muchas veces se asocian a personas que mantienen una misma postura durante mucho tiempo, como por ejemplo personas que trabajan todo su horario de pie o que están mucho tiempo seguido sentados ya sea frente a una mesa o conduciendo.

También es muy común la aparición de varices en el embarazo.

¿Cuáles son los síntomas de las varices?

La sintomatología es muy variable de paciente a paciente. Mientras algunos pueden tener varices a simple vista muy desarrolladas, en muchas ocasiones no notan ninguna molestia. Otros con varices casi imperceptibles pueden desarrollar problemas como dolor, picor, calambres o incluso sentir una mayor debilidad de los miembros inferiores.

Los problemas que se pueden asociar al desarrollo de varices son:

  • Sensación de piernas cansadas
  • Debilidad muscular, incluso asociada a calambres
  • Dolor y picor en la zona en la que aparecen las venas varicosas
  • Reflejos de estiramiento de las piernas mientras se duerme
  • Piernas hinchadas, en algunos casos asociados a edemas

¿Cómo se clasifican las varices?

Existen diferentes tipos de Insuficiencia Venosa crónica, cuya clasificación es:

Estadio/grado I: se hacen visibles.

Estadio/grado II: aparece dolor asociado, pesadez, las llamadas “piernas cansadas” y en ocasiones calambres.

Estadio/grado III: aparece picor, edema y sentimiento de quemazón.  Se puede hiperpigmentar la zona (la piel de alrededor de la vena se torno amarillenta-ocre).

Estadio/grado IV: pueden aparecer úlceras.

¿Cómo quitar o eliminar las varices?

El tratamiento de varices se basa fundamentalmente en aliviar los síntomas asociados y en conseguir que su evolución sea satisfactoria.

1. Cambio de estilo de vida

El primer paso es el cambio en el estilo de vida. Hay que evitar todas aquellas rutinas que favorezcan el estancamiento de la sangre, es decir, favorecer de algún modo el movimiento y retorno venoso.

Aquellos pacientes que pasen mucho tiempo sentados deberán proponerse dar un breve paseo  y aquellos que pasen mucho tiempo de pie hacer estiramientos de piernas de vez en cuando.

Los viajes largos son un factor a tener en cuenta para el desarrollo de las varices (importante para varices en conductores). Para éstos se recomienda durante 20 minutos mantener las piernas levantadas al menos 15 cm por encima de la cadera y realizar este ejercicio 3 veces al día.

Se desaconseja el calor en la zona de las piernas, pues el calor favorece la dilatación venosa empeorando los síntomas de las varices. Por ello se desaconseja aplicar baños calientes o depilarse con cera caliente.

2. Ejercicio

Casi todos los ejercicios mejoran los síntomas de las varices gracias a que se activa el retorno venoso. La actividad física ha de ser moderada, como montar en bici, un paseo o la natación.

3. Dieta y varices

El ajuste en la dieta se basa en bajar de peso si se sufre de sobrepeso y en disminuir al máximo la ingesta de sal. La sal favorece la retención de líquidos lo cual se traduce en un peor retorno venoso.

4. Medias de compresión para varices

Las medias de compresión son fundamentales en la prevención y el tratamiento de la varices, incluso más importantes que cualquier tratamiento farmacológico.

5. Tratamiento médico

Existen muchos medicamentos que están indicados en el tratamiento de las varices, pero deberás consultarlo con tu médico de cabecera. Sin embargo, existen plantas medicinales y cremas que ayudan a mejorar las varices.

El Ginko Biloba es una planta medicinal para el tratamiento de trastornos circulatorios y ayuda a aliviar los calambres de las extremidades inferiores. Ayuda al mejorar las varices “arañas” vasculares con un tratamiento natural.

Los llamados “geles fríos” contienen mentol y otros componentes que aportan sensación de frescor y alivian los síntomas asociados a la dilatación, como la sensación de piernas cansadas o incluso el picor.

Varices en piernas y varices vulvares en el embarazo

Es muy común que durante el embarazo se formen varices. En el embarazo se producen cambios cardiovasculares que se traducen en una elevación de la presión venosa, sobretodo en las piernas.

El cuidado se basará en la prevención, fomentado el ejercicio físico moderado y cambios posturales, así como el control de la tensión arterial.

Las varices en el embarazo se pueden mejorar con la realización de baños con agua fría y en algunos casos emplear “geles fríos” o geles de piernas cansadas. Pero insistimos en que siempre es mejor consultar con nuestro médico de cabecera.

Varices vulvares en embarazo

Son venas que se dilatan en la zona del periné y vulva a consecuencia de una insuficiencia venosa pélvica por el aumento de presión venosa en la pelvis. 

Al aumentar el tamaño del bebé, éste ejerce también más presión y la sangre en la región pélvica hace que la sangre se acumule en las extremidades inferiores y en la zona vulvar (labios mayores y menores).

Aparecen entre el 18 y el 22 por ciento de las mujeres embarazadas y muchas veces tiene un carácter hereditario.

Uno de los síntomas más frecuentes es dolor durante el acto sexual o sensación de presión en los genitales, hinchazón y dolor.

Para aliviar las molestias derivadas de las varices vulvares en el embarazo puedes: 

  • Aplicar frío
  • Vestir ropa interior que te sujete la zona
  • Usar medias de compresión
  • Poner piernas en alto
  • Dormir sobre lado izquierdo para ejercer menos presión sobre la vena cava

Si las molestias persisten, no dude en acudir a su médico especialista y estudiar posibles soluciones.

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